He vuelto despuès de una larga retirada
la tez envejecida se ha tornado adulta.
llena de surcos mi frente,
señalando la pena que me desligò del mundo.
He vuelto y encuentro el mismo camino,
con un poco de monte por la falta de uso.
tomo la herramienta,
empiezo a limpiarlo
y un olor a vida se esparce en mis cienes.
Latiendo mi olfato deleitandose de ganas de seguir percibiendo aromas,
la vista se llena mirando colores ...
¡Qué alegrìa he vuelto!
He vuelto a mis pasos despuès de retozar en las penas,
con horas menos de vida...
pero he vuelto.
Saboreo mi esencia...
mi alma se infla
¡Què dicha misteriosa!
¡Què dicha plena!
Un gran suspiro se esparce en mi cuerpo
¡Madre mìa que intenso!
Por Jesùs he vuelto